La villa

Una casa para bajar el ritmo sin renunciar al confort

Casa Calma es una villa de nueva construcción en La Gándara, pensada para estancias completas: interiores tranquilos, exterior privado y todo lo necesario para que el viaje fluya desde la llegada.

Salón

Salón

Zona exterior

Zona exterior

Rincón de descanso

3

Dormitorios

8

Huéspedes

2026

Construcción

300€

Por noche

Distribución

Espacios sencillos de habitar, cuidados en cada detalle

Zona de día abierta y luminosa

El salón, el comedor y la cocina se integran en una estancia serena para cocinar, conversar y descansar con el valle como telón de fondo.

  • Cocina totalmente equipada
  • Mesa para comidas largas
  • Smart TV y zona de sofá

Dormitorios pensados para dormir bien

Tres dormitorios preparados para acoger familias o grupos pequeños, con ropa de cama incluida y una atmósfera tranquila después de cada ruta.

  • Hasta 8 huéspedes
  • Textiles incluidos
  • Almacenaje cómodo

Baños cómodos y materiales cuidados

Baños funcionales, limpios y actuales, diseñados para que la casa sea fácil de vivir durante estancias cortas o escapadas de varios días.

  • Toallas incluidas
  • Ducha amplia
  • Ventilación y luz natural

Incluido

Lo esencial está resuelto antes de llegar

La casa está preparada para entrar, soltar las maletas y vivirla. El objetivo es que la estancia sea privada, cómoda y fácil de organizar para todos los huéspedes.

Piscina privada con hamacas
Jardín y terraza de uso exclusivo
WiFi de alta velocidad
Aparcamiento privado
Calefacción y confort todo el año
Alquiler completo de la propiedad

La estancia

Ritmo claro, casa entera y privacidad

  • Alquiler íntegro de la villa, sin espacios compartidos con otros huéspedes.
  • Estancia mínima de 2 noches y precio fijo de 300€ por noche.
  • Entrada a partir de las 15:00 y salida antes de las 11:00, salvo acuerdo previo.
  • La reserva se confirma tras completar el pago seguro con Stripe.

Para familias, parejas o amigos que buscan calma real

Casa Calma funciona especialmente bien cuando el plan es compartir tiempo sin prisas: desayunos largos, tardes de piscina, cenas tranquilas y rutas por el valle cuando apetece moverse.

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